Business Intelligence y big data: No se conforme con la caña, aprenda también a pescar

Nubistalia, Cristián Courbis

Es innegable que la obtención y la gestión de los datos, ya sea procedentes de fuentes en tiempo real o almacenados en los servidores de una organización, están transformando nuestras vidas como consumidores y las decisiones que los empresarios toman en una amplia variedad de industrias. Esto es posible gracias al Big Data y el Business Intelligence (BI), dos términos que a veces se confunden y que, en primer lugar, vamos a aclarar.

La información procedente de los datos o Big Data es prácticamente ilimitada porque se genera en múltiples dispositivos interconectados y fuentes de información, como redes sociales, de manera constante y vertiginosa, lo que significa que los datos pueden ser vídeo, audio, etc. El Big Data permite realizar análisis históricos e incluso en tiempo real de estas ingentes cantidades de datos, pero hay que hacer una gran labor para procesar la información y estructurarla con el objetivo de que sea útil para nuestra organización. 

Por su parte, la información del BI procede de los programas de gestión de la compañía, está estructurada, se puede almacenar y analizar para extraer conclusiones que lleven a tomar mejores decisiones que incrementen la competitividad de la empresa. Por ejemplo, una organización con productos cuyas ventas se disparan en la época navideña y tiene dificultades para anticipar la demanda o la cantidad de stock adecuada durante estos picos de ventas, podría utilizar el BI para, mediante un análisis de los datos históricos de inventario, planificar y organizarse para maximizar los beneficios. El BI también permite cosas como identificar los cambios de conducta de los consumidores, corregir errores respecto a gustos o demanda, detectar nuevas oportunidades de negocio, etc. independientemente del tamaño de la empresa o de la industria.

Así, mientras el Big Data nos permite descubrir grandes oportunidades o innovaciones en información que en principio podría parecer menos relevante y procedente de fuentes en tiempo real, el BI es una forma sistemática de lanzar preguntas y obtener respuestas sobre el estado y conocimiento de nuestro negocio a través de informes, reportes, etc.

Tanto para una cosa como para la otra, o una combinación de ambas, Nubistalia pone a disposición de su organización la tecnología y las herramientas de BI y big data. Sin embargo, la tecnología no lo es todo en cuestión de datos y sobre eso queremos hacer hincapié en este blog.

Lo que en principio podría parecer una fórmula sencilla para mejorar la productividad y decisiones de la empresa: contar con la tecnología adecuada, obtener los datos necesarios y contratar un científico de datos para analizarnos, no tiene por qué tener el éxito que esperamos. El equipo que trabaja con el Big Data debería ser capaz de conseguir que los datos sean manejables y de valor para nuestra organización, además de trabajar codo con codo con el de BI para establecer qué datos necesitan estos últimos que ayuden a tomar decisiones para incrementar la competitividad de la empresa. Al final, se trata de dos cosas distintas, pero complementarias.

Por este motivo hemos elaborado una lista de cuestiones a tener en cuenta a la hora de plantearse la gestión y el análisis de los datos en una organización:

  1. ¿Qué necesita mi empresa y en qué orden para empezar a obtener unos datos fiables?: qué tecnología utilizaré, qué tipo de datos quiero extraer o qué tipo de especialista de análisis de datos me conviene. Quizás es más importante pensar primero en qué datos quiero extraer y luego contratar la tecnología o el personal… Piense en el orden e inviértalo si es necesario.
  2. De ahí que haya que plantearse: ¿he identificado, en primer lugar, el problema o falta de información que quiero solventar? ¿Qué tipo de herramienta tecnológica debería buscar para solucionar el problema? No todas las herramientas tecnológicas tienen por qué estar enfocadas en nuestro problema.
  3. ¿Qué modelos me pueden ayudar a obtener esos datos? ¿Qué modelos puedo construir que me permitan desafiar esos resultados y cada cuanto tiempo puedo aplicarlos?… No sea conformista. Desafíese a sí mismo de forma regular.
  4. ¿Tengo la seguridad de que los datos fluyen por toda la organización, desde un departamento a otro, de un equipo a otro, sin crear silos de información? … Asegúrese de que la información fluye libremente.
  5. ¿Quiero sacar conclusiones a posteriori o analizar e integrar los datos en tiempo real o a una velocidad que me permitan tomar decisiones sobre la marcha, incluso anticipándome a las decisiones y deseos de mis clientes? … BI o big data, o una combinación de ambos.
  6. ¿Qué estoy haciendo o haré con esos datos? ¿Repercuten o no realmente en las decisiones que toma mi empresa? …. ¿De verdad está utilizando los datos y las conclusiones extraídas de ellos? ¿O los observa y almacena pero no los aplica en su organización?
  7. Los empleados y gerentes ya tienen las herramientas, ¿pero cuentan también con el entrenamiento y soporte necesario?… Además de proporcionarles una caña, los empleados también deben aprender a pescar.



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